Unidad de pérdida gestacional

Atendemos las alteraciones emocionales, fisiológicas, psicosociales y de conducta que puedan aparecer como consecuencia de cualquier pérdida perinatal, ya sea por aborto espontáneo, aborto voluntario, interrupción voluntaria de embarazo por problemas del feto o amenaza para la salud materna y reducción selectiva en embarazos múltiples.

Cuando hablamos de duelo gestacional nos referimos a la pérdida de un bebé durante el período de gestación. Una pérdida perinatal es aquella que sucede en el período alrededor del parto.

La pérdida gestacional temprana representa la patología gestacional más frecuente. La OMS clasifica la pérdida gestacional en tres grandes grupos, el primero, aquél que ocurre antes de la semana 20 de gestación; el segundo, cuando ocurre entre la semana 20 y la 28; y el tercero, cuando sucede después de la semana 28.

El duelo es un proceso natural que ocurre tras una pérdida, pero el duelo gestacional y perinatal tiene unas características específicas que difieren de otros tipos de pérdida. Se trata de duelos muchas veces desautorizados, ignorados, silenciados y minimizados. Con ello nos referimos a que, en muchas ocasiones, los duelos gestacionales y perinatales no son públicamente reconocidos ni socialmente expresados.

La rabia, la culpa, el miedo, la inseguridad, la nostalgia, la tristeza son emociones que se despiertan de una forma natural. Es nuestra defensa ante un cambio que nos resulta demasiado duro. Por todo ello, cuando esta experiencia tiene lugar, es preciso abordarla desde la correcta información, el buen acompañamiento y apoyo del entorno, y la intervención psicológica si fuera necesaria.

Acompañamos y escuchamos el dolor de la madre y/o la pareja que ha sufrido una pérdida. Todo ello desde la compañía, el respeto y la comprensión, facilitando los recursos que precise, y apoyando a los que la acompañan cada día.