¿Qué es la Salud Mental?

“El mayor error que podemos cometer es intentar

la curación del cuerpo sin intentar la curación del alma;

sin embargo, alma y cuerpo son uno

y no deberían ser tratados separadamente” 

 Platón

 

“Estamos aquí porque cada vida es diferente. Porque no todo el mundo se ha podido desarrollar en la confianza y seguridad necesarias para conseguir una buena salud mental. Estamos aquí, en definitiva, porque es importante que todos ayudemos a cambiar la percepción social sobre los trastornos mentales. Nadie debería sentirse culpable de sufrir un trastorno mental. Y hay modos de recuperar la esperanza. Ese es el esfuerzo incansable que debemos seguir haciendo y el compromiso que hoy adquirimos con vosotros. Gracias a los que nos habéis ofrecido vuestra historia. Gracias a las instituciones, asociaciones, administraciones, que apoyáis de tantas maneras para tratar de que todos los ciudadanos sientan que tienen una oportunidad”. Palabras de Su Majestad en el acto conmemorativo del Día Mundial de la Salud Mental celebrado en el Congreso de los Diputados el día 9 de octubre de 2018.

¿QUÉ ES LA SALUD MENTAL?

Empezar por aquí es básico para no confundir términos y concretar a qué nos referimos cuando hablamos de personas con problemas de salud mental o trastorno mental. La OMS define ‘salud’ como el estado de completo bienestar físico, mental y social, no sólo a la ausencia de afecciones o trastornos. Esto significa que el concepto de ‘salud mental’ está relacionado con la promoción del bienestar físico y psíquico, la prevención de trastornos mentales y el tratamiento y recuperación de las personas con problemas de salud mental. La salud mental es, por tanto, algo que tenemos que cuidar. Prestarle atención será el primer paso para detectar, llegado el caso, un posible problema de estas características y afrontarlo. Tener problemas de salud mental no tiene nada que ver con debilidad de carácter, ni es culpa de la persona. Un problema de salud mental no impide, ni mucho menos, tener una vida plena, conseguir un trabajo, formar una familia o disfrutar de cualquier aspecto de la vida.

En España, uno de cada cuatro personas tiene o tendrá algún problema de salud mental a lo largo de su vida, según la Confederación de Salud Mental de España (Consaludmental.org). Además, entre el 11 y el 27% de los problemas de salud mental en España se pueden atribuir a las condiciones de trabajo y ocho de cada diez personas con estos problemas no tienen empleo.

Además, según el Barómetro Vida y Salud de la FAD, dos millones de jóvenes de 15 a 29 años (30%) han sufrido síntomas de trastorno mental en el último año. Y, según la Encuesta Nacional de Salud de España 2017, el 6,7% de la población de España está afectada por la ansiedad, exactamente la misma cifra de personas con depresión.

¿QUÉ PUEDE DESENCADENAR UN PROBLEMA DE SALUD MENTAL?

No suele haber una sola causa. Por regla general, para que aparezca un problema de salud mental debe darse una combinación de factores genéticos, del entorno social y de experiencias vividas. La mayoría de los problemas de salud mental suelen iniciarse en la adolescencia y juventud tras sufrir algún suceso traumático como perder un trabajo, la muerte de un familiar, una separación o un desahucio. Aunque puede haber personas con más predisposición genética que otras a tener un trastorno mental, todos estos factores son desencadenantes:

  • El abuso de sustancias farmacológicas
  • El alcohol y las drogas
  • El estrés
  • Una vida familiar disfuncional
  • Situaciones de exclusión social
  • Situaciones de abusos
  • Las situaciones sobrevenidas
  • Malos hábitos nutricionales
  • Las expectativas culturales y/o sociales.

Por eso, es fundamental tener claro que todas las personas podemos tener a lo largo de nuestra vida algún tipo de trastorno mental, de hecho, según la OMS, el 9% de la población tiene algún problema de salud mental y el 25% lo tendrá en algún momento a lo largo de su vida.  También, que la salud mental se puede recuperar o mejorar y que las personas con trastorno mental estudian, trabajan, tienen familia, hijos, amigos y ejercen sus derechos y obligaciones como el resto de la ciudadanía. Los problemas de salud mental no suponen ningún impedimento para poder llevar una vida normalizada y estar plenamente integrado en la sociedad, siempre que se cuente con los apoyos necesarios. De ahí que una atención individualizada y continua, así como la eliminación de las barreras sociales invisibles (prejuicios, estigma…), sean elementos fundamentales para garantizar la igualdad de oportunidades.

Según las estadísticas de la Confederación Española de Salud Mental el 88% de las labores de atención y apoyo las realizan cuidadores informales y más de la mitad de las personas con trastorno mental que necesitan tratamiento no lo reciben, y un porcentaje significativo no recibe tratamiento, según la Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2009-2013.

Las personas nos definimos según numerosos aspectos de nuestra vida: la edad, el empleo, las relaciones sociales, el estilo de vida… Hablar de “enfermos mentales” es reducir a la persona a una sola de sus circunstancias. Esta etiqueta resignifica toda su vida pasada y futura, convirtiéndola en una sola cosa: la enfermedad, marcando así la noticia. Además, si bien el término “enfermedad mental” parece algo neutro, lo cierto es que lleva implícitos muchos estereotipos negativos que inevitablemente acaban vinculándose a la persona. Para evitar esto, podemos sustituir el término “enfermos y enfermas mentales” por “personas con problemas de salud mental” o “personas con trastorno mental”. De esta forma, mostramos el problema de salud mental como una circunstancia más de la persona.

Las redes sociales constituyen en la actualidad un medio de información directo y sencillo donde medios de comunicación, administraciones públicas, particulares, corporaciones privadas, organizaciones y movimientos sociales comparten un gran volumen de contenidos, creando influencia social y opinión. En este contexto digital en el que vivimos hoy día, la información sobre salud mental debe ofrecerse con la responsabilidad y el respeto que todas las personas merecen, atendiendo a valores de integridad, dignidad y defensa de derechos. La inmediatez que requieren las redes sociales a veces conlleva publicar información que en ocasiones es incorrecta o no está contrastada. Aunque la gestión de una red social exija un elevado número de publicaciones al día es importante que los medios de comunicación sean rigurosos a la hora de emitir información sobre salud mental.

De ahí, que EN CENTRO PSICOSANITARIO GALIANI TRABAJAMOS LA SALUD DESDE UN MODELO DE ABORDAJE LLAMADO PSICOBIOSOCIAL, el cual implica un cambio respecto al modelo que hoy es predominante a efectos prácticos. 

 Centro Psicosanitario Galiani es un espacio destinado al trabajo de la Salud Emocional y el Bienestar Mental de las personas. Está formado por un equipo multidisciplinar de profesionales de la Psicología, Medicina,  Psiquiatría, Fisioterapia, Readaptación Funcional, Nutrición, Enfermería, Matronaje, Educación, Logopedia, Trabajo Social, Asesoría Laboral, Mediación y Derecho, que intervienen de forma interdisciplinar en un mismo espacio y tiempo, funcionando como una mente colectiva

Prestar una atención de máxima calidad destinada a la Prevención, Promoción, Educación, Sensibilización, Detección, Atención, Estimulación, Evaluación, Diagnóstico, Tratamiento, Intervención, Reeducación, Recuperación, Rehabilitación, Innovación, Formación e Investigación de la Salud Emocional y el Bienestar Mental/Físico de las personas, con la implementación del mejor conocimiento científico disponible, a través de servicios psicosanitarios eficaces, eficientes y excelentes.

José Antonio Galiani, Director del Centro Psicosanitario Galiani

¿Depresión o Alzhéimer?

A menudo los adultos sufren una serie de síntomas característicos de una u otra enfermedad, de la depresión o el Alzhéimer, pero ¿sabemos diferenciarlos?.

La detección y la prevención es clave. Nuestra especialista María José Zambrana te lo explica en la siguiente infografía.

Aristóteles ya dijo en el año 384 a.C que “La psique (alma) y cuerpo reaccionan complementariamente uno con otro, en mi entender. Un cambio en el estado de la psique produce un cambio en la estructura del cuerpo y, a la inversa, un cambio en la estructura del cuerpo produce un cambio en la estructura de la psique”.

Siglos más tarde, en el S.XVI, Francis Bacon afirmó lo siguiente: “Nos preguntamos cómo el humor  puede afectar el cuerpo y alterar el trabajo de la mente, o igualmente, cómo las pasiones o temores de la mente pueden alterar el trabajo de nuestro cuerpo”.

Ya en el siglo XX, Ludwing von Bertanlanffy dentro de su libro ‘Teoría General de Sistemas’ nos dice: “El ser humano es un sistema abierto íntimamente relacionado con todo lo que le rodea. Con esa Teoría de los Sistemas, al desarrollar principios unificadores que atraviesan verticalmente los universos particulares de las diversas ciencias involucradas, nos aproximamos al objetivo de la unidad de la ciencia”.

Estas afirmaciones nos demuestran que el ser humano desde siempre se ha planteado la dualidad cuerpo-mente, cómo los  cambios en nuestro sistema de creencias pueden producir cambios a nivel físico, y cómo los cambios en nuestro cuerpo pueden provocar cambios en nuestra mente.

Las evidentes expresiones somáticas de los desequilibrios psíquicos nos llevan a establecer la vía antagónica; es decir, si los trastornos psíquicos producen indudables efectos somáticos, no cabe duda que las correcciones de los defectos somáticos deben producir el alivio de las psicopatías que los produjeron. Y en esta última afirmación es donde enmarcamos el trabajo del fisioterapeuta en conjunto con el psicólogo, dentro de la Unidad de Psicofisioterapia.

La base de la Fisioterapia en Salud Mental es la optimización del bienestar y el fortalecimiento de la persona mediante la promoción de la actividad física, el ejercicio físico, la conciencia del movimiento y el movimiento funcional, reuniendo a la vez los aspectos físicos y mentales. Por tanto, entendemos que el trabajo del cuerpo a través del movimiento, así como crear conciencia del movimiento es una herramienta fundamental para abordar diferentes alteraciones emocionales, tales como: depresión, trastornos de ansiedad, trastornos de la conducta alimentaria, etc.

De sobra son conocidos los efectos beneficiosos que tiene el ejercicio físico en las personas, algunos de ellos son:

  • Mejorar las cualidades físicas del individuo como la fuerza, el equilibrio, la coordinación, la flexibilidad y la estabilidad.
  • Mejorar la calidad del sueño.
  • Mejorar los patrones de movimiento y postural.

Aunque, lo más interesante dentro de la Unidad de Psicofisioterapia son los efectos del movimiento como herramienta de expresión emocional, de estimulación sensorio-motor, de aprendizaje cognitivo, de reconocimiento del propio cuerpo y de la capacidad de la persona para explorar planos de movimiento nuevos, así como la ubicación y la exploración del espacio del propio individuo.

En resumen, a la luz de recientes investigaciones y teniendo en cuenta la necesidad de englobar la salud dentro del paradigma bio-psicosocial, no es de extrañar que para obtener una eficacia óptima en nuestros tratamientos debamos de contar con un equipo de trabajo interdisciplinar que esté capacitado y formado para obtener los mejores resultados y proveer de una mejor calidad de vida a todas las personas que lo necesiten.

 

 

 

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